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miércoles, 12 de enero de 2011

Artículo peruano: Endeble defensa peruana frente al rearme y amenazas regionales


Luis Concha Sequeiros, de profesión economista, dijo que dadas las amenazas a la seguridad en el siglo XXI, Perú debe prepararse para cualquier eventualidad.

Lima.- Perú debe repotenciar sus Fuerzas Armadas para tener capacidad disuasiva frente a enemigos internos y externos, sin entrar en una carrera armamentista basado en una supuesta guerra, afirmó el analista Luis Concha Sequeiros.

Profesor del Centro de Altos Estudios Militares (CAEM), Concha Sequeiros, de profesión economista, dijo en entrevista que dadas las amenazas a la seguridad en el siglo XXI, Perú debe prepararse para cualquier eventualidad.

Alertó que las futuras guerras se van a producir por el control del agua, que es un recurso escaso, lo que llevará a los países que lo necesiten a buscarlo en otro lado, hecho que puede generar conflictos y derivar en violencia.

En el caso de América Latina la seguridad en términos generales demanda que los países tengan una cierta capacidad disuasiva para evitar que quien esté en una situación armamentista superior no se le ocurra apropiarse de los recursos de los otros, añadió.

Concha Sequeiros aseveró que Chile, sin que tenga una hipótesis de guerra contra Perú, está fortaleciendo su armamentismo para tener poder de disuasión en la mesa de negociaciones sobre la defensa de sus inversiones en territorio peruano.

A analizar el rearme en la región, el embajador peruano Oswaldo de Rivero dijo que hoy nadie puede negar la existencia de una carrera armamentista en Sudamérica.

A su juicio, esa carrera la comenzó Chile con las adquisiciones que lo convierten ahora, con Brasil, en la más moderna potencia militar regional.

Siguió Venezuela con grandiosas adquisiciones en Rusia como una respuesta a las compras de Colombia y a su alianza militar con Estados Unidos que le otorga a esta una considerable renta estratégica militar, añadió.

Lo cierto es que esta carrera está configurando en países fronterizos del Perú la presencia de aviones de caza Rafale, F16, helicópteros Cougar, tanques Leopard 2, submarinos Scorpene, misiles navales Harpoon, aviones Awacs, sistemas de radar avanzados, indicó.

El diplomático peruano señaló que también hay satélites para uso militar, como consecuencia del moderno rearme de Brasil y Chile.

“El Perú no va a competir con Brasil; al contrario, debe ser nuestro socio estratégico, pero no debemos aceptar resignados la hegemonía ahora militar de Chile”, dijo.

Recordó que hasta fines de los años 80, Perú tenía superioridad aérea, submarina y blindada en Sudamérica.

Hoy la hemos perdido; no es culpa de Chile, sino de los peruanos.

Y, ante esta decadencia estratégica, hay que dejar de consolarse con el sofisma del “núcleo básico de defensa”, que de disuasivo no tiene nada, frente a las armas de nueva generación de Chile, señaló.

De Rivero instó a poner de inmediato en marcha una política de Estado para devolver al Perú el poder militar que tenía, porque sin armas de nueva generación, no tendremos capacidad para negociarle a Chile su hegemonía en el Pacífico.

“Sin poder militar moderno nunca seremos verdaderos socios estratégicos de Brasil porque éste tendrá a Chile”, señaló el diplomático.

Advirtió sin embargo que “lo más peligroso es que sin este poder militar moderno tampoco podremos evitar un conflicto armado con Chile, porque nada nos acerca más a ello que nuestra propia debilidad”.

En la Guerra del Pacífico (1879-1883), en la que unido a Bolivia enfrentó a Chile, Perú perdió la provincia de Tarapacá, mientras que su aliado cedió la provincia de Antofagasta y con ella su acceso soberano al Océano Pacífico.

Perú mantiene una demanda contra Chile ante el Tribunal Internacional de La Haya para exigir el establecimiento de un límite marítimo, cuestión que es rechazada por el país austral, que considera que el límite quedó establecido a mediados del pasado siglo.

Un estudio del coronel del Ejército Peruano, Rodrigo Fernando Lavado Saldías, sobre la seguridad nacional dijo que en el frente interno hay amenazas de terrorismo, corrupción, tráfico ilícito de drogas, desastres naturales, tomas de carreteras, pandillaje, entre otros.

Recordó que la selva peruana es la segunda productora de la hoja de coca del mundo, desde tiempos ancestrales y desde 2008 se incrementó la productividad a 3.2 toneladas por hectárea, cuantificándose la producción total a más de 290 toneladas de cocaína.

Elecciones: unas son de cal...


En el futuro el JNE y la ONPE deben diseñar y promover un nuevo sistema de control y auditoría de…

Miércoles 12 de enero de 2011 - 07:00 am
Con la inscripción de trece planchas presidenciales se ha cumplido una etapa de un proceso electoral que debe culminar con la instalación de un nuevo gobierno el próximo 28 de julio, llamado a consolidar la democracia y el ciclo de crecimiento económico que nos permita dar el salto cualitativo al desarrollo y remontar los niveles de pobreza.
De antemano, llama positivamente la atención el menor número de candidaturas, en comparación con las 15 de 1980 y, peor aun, con las 24 de los comicios del 2006. Ya hemos sufrido en carne propia el clima de confusión, caos y enfrentamientos internos que trae consigo la profusión de planchas, donde prima la ambición de politiqueros sin vocación de servicio y finalmente se imponen opciones improvisadas y riesgosas para la democracia.
Se entiende, por tanto, la necesidad de haber impuesto, en la ley, la valla electoral del 5% de votos como requisito para que una agrupación pueda inscribirse y, en caso contrario, quede cancelada. Democracia es apertura y participación, pero dentro de un orden que asegure la gobernabilidad del sistema, como lo prueba la doctrina y la experiencia de países de antigua raigambre democrática, donde existen dos o tres partidos sólidos. Complementariamente, el futuro Congreso deberá abocarse a retomar reformas postergadas pero absolutamente necesarias, como el voto facultativo, la bicameralidad, la renovación por mitades del Parlamento y la revocatoria de congresistas, para asegurar un mejor control y representatividad de los ciudadanos.
Claro que nunca faltarán los problemas, lo que exige una mejor educación de los ciudadanos y electores para que sepan distinguir, por ejemplo, a quienes solo se alían para superar la valla, hacen acuerdos bajo la mesa o se niegan a revelar sus fuentes de financiamiento. Igualmente está pendiente la presentación pública de los programas de gobierno de cada plancha, lo que debe ser objeto de exhaustivo análisis en todos los foros públicos, como los que implementa El Comercio a través de audiencias, debates.
Quedan 90 días para la votación del 10 de abril, tiempo que debe ser suficiente para que los organismos electorales asuman una actitud más proactiva; los partidos tomen aire para formar sus listas congresales y se comprometan con una campaña ética, argumentativa y alturada; y los ciudadanos entiendan lo trascendental de esta elección, que puede marcar nuestro camino a un futuro estable y promisor, oportunidad que difícilmente podrá repetirse.
...Otras de arena
Un aspecto de la campaña en el que no puede haber flexibilidad ni contemplaciones es el de la transparencia en los ingresos y fondos partidarios. Ante la mala noticia de que una docena de partidos políticos no ha presentado el informe sobre aportes recibidos en el período 2010-II, tenemos que urgir a las autoridades electorales –la ONPE y el JNE– a actuar con firmeza y severidad, y publicar los seguimientos, amonestaciones y sanciones en su portal web.
Con esa omisión, los partidos incumplen no solo la ley sino también su obligación moral con los ciudadanos, que tienen derecho a saber quiénes los financian, por qué y para qué, sobre todo ahora en tiempos de tanta infiltración del narcotráfico y de grupos de interés.
Cabe recordar que las únicas sanciones que pueden imponerse son pecuniarias y van en función al monto no declarado, algo difícil de determinar.
En el futuro el JNE y la ONPE deben diseñar y promover un nuevo sistema de control y auditoría de los fondos partidarios, que incluya sanciones mucho más drásticas, cambio legal que debe ser visto con prioridad por el nuevo Congreso.

Presidente García deberá responder por presunto apoyo a Meche Aráoz


El JEE Lima Centro admitió la denuncia contra el Jefe de Estado y cinco ministros

Miércoles 12 de enero de 2011 - 08:08 am
(Reuters)
CECILIA ROSALES FERREYROS
El Jurado Electoral Especial de Lima Centro (JEE Lima Centro)admitió una denuncia en contra del presidente Alan García y cinco ministros de Estado por presuntamente infringir la neutralidad electoral al haber favorecido a la candidata aprista Mercedes Aráoz.
Según el expediente (00001-2011-36), que aparece publicado en el portal electrónico del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), son tres los casos en los que la Oficina de Fiscalización del JNE considera que se habrían violado dos artículo de la Ley Orgánica de Elecciones que fijan la obligación de las autoridades de guardar neutralidad electoral.
La fiscalizadora Jessica Clavijo del JNE menciona en su informe el caso de laMaratón Ruta del Tren Eléctrico convocada por la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico (dependiente del Ministerio de Transportes).
Según la fiscalizadora, el presidente Alan García estuvo en el estrado con los ministros Enrique Cornejo (Transportes), Miguel Hidalgo (Interior), Virginia Borra(Mujer y Desarrollo Social), Jorge Villasante (Producción) y Jaime Thorne(Defensa), además de la candidata aprista Mercedes Aráoz, y allí “brindó declaraciones políticas a la prensa, por lo que se denuncia presunta infracción al principio de neutralidad [propaganda política] de organismos y funcionarios públicos en favor de la candidata antes mencionada”.
El otro caso se refiere a un video difundido con posterioridad al 5 de diciembre del 2010 –como parte de la propaganda electoral de la candidata aprista– en el que se la ve junto al presidente.
En ambos casos la fiscalizadora advierte que se habrían infringido los literales b y e del artículo 346 de la Ley Orgánica de Elecciones que prohíben: “Practicar actos de cualquier naturaleza que favorezcan o perjudiquen a determinado partido o candidato” y “formar parte de algún comité u organismo político o hacer propaganda a favor o campaña en contra de ninguna agrupación política o candidato”.
En el caso del video, adicionalmente se habría violado el artículo 192 de la misma ley que prohíbe al Estado a partir de la convocatoria a elecciones hacer propaganda a favor o en contra de cualquier agrupación. El tercer caso se refiere a “publicidad estatal no reportada” por los ministerios de Educación, Vivienda y Transportes, Essalud y la Presidencia de la República.
El JEE Lima Centro decidió separar este último caso del expediente para que sea tramitado en un proceso independiente.
La resolución del JEE Lima Centro dispone que el presidente y los cinco ministros aludidos efectúen sus descargos en un plazo de tres días “bajo apercibimiento de imponerse las sanciones previstas”. La resolución tiene fecha 8 de enero por lo que los tres días se habrían cumplido ayer.
Una vez recibidos los descargos el JEE tiene cinco días de plazo para “determinar si hubo o no la comisión de la infracción (artículo 8 del Reglamento de Propaganda Electoral) y determinar la sanción administrativa. La resolución del Jurado Electoral Especial puede ser apelada ante el pleno del JNE.

Desperdiciando un bosque al año


Autor: Fritz Du Bois
¿Se imaginan la enorme cantidad de papel que se requiere para publicar en el Diario Oficial El Peruano las declaraciones juradas de los funcionarios?

En realidad, se debe de estar talando miles de árboles al año para que políticos y empleados cumplan con desgano con una obligación proporcionando al paso información incompleta que no sirve para lo que el requisito fue diseñado. Considerando la poca utilidad actual del ejercicio, deberíamos dejar esos bosques intactos.

Recordemos que el objetivo de la declaración jurada es poder determinar si ha ocurrido un injustificado incremento patrimonial durante el ejercicio de una función pública o a lo largo de una determinada gestión. Sin embargo, muchos de ellos encuentran excusas procesales o recovecos legales para no proporcionar la información completa.

Por ejemplo, esta semana tuvimos el caso del congresista Cenzano, uno de los mayores deudores tributarios del país, cuyas empresas le deben a la Sunat más de quinientos millones de soles y que, sin embargo, lo único que declaró tener ese señor es su sueldo de parlamentario. No tiene ninguna otra renta ni es propietario de ningún bien sobre la tierra. ¿Cómo hará para sobrevivir si no es reelegido parlamentario? La verdad es que es bien poco creíble su declaración.

Por otro lado, el tener que publicar esa declaración jurada es uno de los principales obstáculos para poder atraer a gente exitosa del sector privado a que apoye, al menos temporalmente, al Estado, ya que al cumplir con esa obligación y hacer público el valor de su patrimonio terminan siendo candidatos al secuestro.

Así que, al final de cuentas, lo que tenemos es un requisito que parece correcto pero que no está cumpliendo con el propósito para el cual fue creado y, más bien, se ha convertido en un gran inconveniente para poder lograr la colaboración en el aparato estatal de profesionales independientes y empresarios.

Sin duda, es absurdo. El honesto que cumple con informar se está exponiendo, mientras que el corrupto –con este procedimiento tan laxo– nunca va a ser identificado.

Por ello, sería importante que la Contraloría revise el procedimiento y asegure que toda la información es realmente proporcionada para que sea de verdadera utilidad la declaración jurada. Caso contrario, mejor que dejen de solicitarla y se salven los bosques que se están desperdiciando.

¿Qué diablos hago yo acá?

 Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

El futuro inviable de la candidatura de Mercedes Aráoz.

Se han dado plazo hasta el domingo para las definiciones finales, pero la candidatura ‘aprista’ de Mercedes Aráoz parece, por varias razones, herida de muerte.

Si bien la relación entre Aráoz y Jorge del Castillo ya estaba –como se dijo anteayer en esta columna– envenenada, durante el último par de días ambos pasaron a airear sus diferencias en público, lo que dificulta la eventual reconciliación.

Del Castillo ha dicho sobre Aráoz: “Lo que sorprende es que uno la invita a su casa, y después no te dejan entrar; no permitiré que me saquen a codazos”. Aráoz ha respondido: “Fui invitada por la renovación que querían; si esa es la posición, entonces me engañaron (…) o sea, me invita a un baile pero me quiere usar de trapeador”. La interpretación de Aráoz sobre la actitud de Del Castillo es que “él quiere ser congresista e ir en el número uno para asegurar una curul. ¿Para qué? No le interesa el partido, solo quiere tener una curul”.

El problema práctico es que Del Castillo controla el partido, el cual es indispensable para, primero, lograr, al menos, el voto aprista. Es evidente que la mayoría de apristas va a boicotear la candidatura de Aráoz.

En el corto circuito entre Aráoz y Del Castillo también ha influido que hablan ‘lenguajes’ que suenan parecido pero significan diferente. La primera, la del tecnócrata que ve blanco o negro; el segundo, el del político para el que todo es relativo y negociable según la circunstancia y la necesidad.

De paso, es lamentable la poca comprensión que ha tenido la actitud de Aráoz en un sector amplio de la prensa, mucho más preocupada en los votos que se pierden o se ganan, antes que en los principios, la ética y la decencia.

Por último –y no menos importante–, están las ganas que, después de lo ocurrido, le queden a Aráoz de seguir en la brega. Una campaña electoral demanda, desde el punto de vista humano, un esfuerzo extraordinario para repetir discursos, bailar todo, comer lo que te pongan, disfrazarse para cada ocasión, dormir poco y mal, poner buena cara cuando se cae en las encuestas, cambiar de clima de un día para otro, recibir agravios de los rivales, y ser invadido en la intimidad por la prensa.

Eso requiere, principalmente, un estado de ánimo que produzca las ‘ganas locas’ de ser candidato para encontrarle el ‘vacilón’ a la campaña. Sin ello, será frecuente la pregunta de ‘¿qué diablos hago acá?’, lo cual impide transmitir confianza al elector.
Después de todo lo ocurrido –que solo es el preludio de lo que vendrá pero, sin duda, peor–, es probable que Aráoz se haya hecho, en los últimos días, varias veces, esa pregunta.