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lunes, 21 de febrero de 2011

“Las consecuencias de la filtración de WikiLeaks pueden ser terribles”

CARLOS ESCUDÉ, ANALISTA POLÍTICO.

Publicado el 5 de Diciembre de 2010


Hombre clave en el diseño de la política exterior durante el menemismo, Escudé considera que la difusión de los cables diplomáticos afectará gravemente a la política exterior de los Estados Unidos, e incluso a la paz mundial.
 
Carlos Escudé no se sorprende. Para el politólogo, historiador y sociólogo argentino, el trabajo de la diplomacia siempre fue el mismo y esto pasó siempre. El ex asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores en la época de Carlos Menem, habló con Tiempo Argentino sobre el escándalo mundial que desató WikiLeaks y aseguró que los informes, los detalles y las investigaciones sobre la vida privada de funcionarios de otros países están dentro de la norma de funcionamiento del mundo de las relaciones entre las naciones. Para Escudé lo verdaderamente novedoso es que todo salga a la luz cuando los personajes aún viven y cuando muchas de las revelaciones desenmascaran estrategias, amistades y alianzas que aún están en juego. “Como historiador, yo trabajé muchísimo entre papeles secretos del Departamento de Estado y del Ministerio de Relaciones Exteriores británico, porque ellos abren papeles al público 25 o 30 años después. Trabajé muchísimo con documentos muy parecidos a los que ahora se hicieron públicos. Esto siempre fue así, no hay nada nuevo. Yo trabajé con informes estadounidenses sobre el perfil psicológico de Perón del año 1952. No es nada raro que si la revista Noticias sacó una nota amarillenta diciendo que la presidenta es bipolar, que los funcionarios estadounidenses hagan un informe.” 

Entonces no hay nada nuevo…
−No hay nada nuevo excepto una cosa. Esta es una revelación masiva a destiempo, porque no se produce 25 años después, sino cuando las cosas que se están discutiendo tienen absoluta y total actualidad, vigencia y, por consiguiente, pueden impactar sobre la política. Esto es masivo, es una mega infiltración. Nunca hubo nada parecido en la Historia
. Esto es grave porque va a traer consecuencias. Cuando analizamos el hecho debemos considerar primero la procedencia, cómo se produjo. Segundo, el contenido: no hay nada nuevo bajo el sol. Y tercero y más importante, las consecuencias. A partir de ahora, sabiendo que puede haber una mega filtración por la cual queden expuestos los funcionarios en cualquier negociación, hasta en la más secreta, nadie va a decir esta boca es mía.
−¿Puede actuar como un disuasorio? Dicen que van por Wall Street y que las empresas de ahora en más tomarán ciertos recaudos…
Disuasorio al revés, es terriblemente negativo porque ahora va a desaparecer la verdad en las negociaciones secretas, por miedo a que se divulguen. Los funcionarios van a tener miedo de hablar, por consiguiente, las negociaciones van a ser menos efectivas. Lo que se llama el poder blando, la capacidad para influir por las buenas, se va a devaluar, y va a quedar al desnudo el poder duro, el poder económico y militar. Entonces, puede suceder que como consecuencia de esto disminuyan las negociaciones y aumenten las acciones. Todo lo contrario de la disuasión.
−La prensa en la Argentina presenta los informes como una prueba de lo que ocurre en nuestro país. ¿No son sólo visiones parciales de funcionarios extranjeros que viven y se informan en nuestro país?
−De algún funcionario, ni siquiera  de todos
. Y además no viene del gobierno de los Estados Unidos, y los medios dicen “los EE UU dijo”, como si los EE UU tuvieran cuerdas vocales. No son los EE UU, es un funcionario que emite opiniones. Lo que está sucediendo en la  Argentina es que hay una oposición altamente destructiva que ya no tiene, como en décadas pasadas, el recurso del golpe militar para voltear un gobierno, entonces hace todo lo posible por destruirlo desde los medios de comunicación. Y eso se ve claramente en muchas cosas, no solamente en la forma en que se tratan las filtraciones, sino en el tratamiento de muchas otras noticias. Lo que hacen con el tema de la inseguridad es lo mismo que están haciendo con WikiLeaks. Creo que hay que denunciar a la prensa argentina. Es absolutamente escandalosa.
−Nuestra embajada en los Estados Unidos, ¿hace este tipo de trabajo?
Nuestra embajada en los Estados Unidos no hace lo mismo porque es menos seria. Yo trabajé con los documentos estadounidenses porque ellos anotan todo. Si yo fuera funcionario en Washington, después de esta conversación, escribo una minuta, la envío a una oficina y se archiva. Si yo no la escribo, cometo una falla grave, y si me quedo con ella, estoy robando propiedad del Estado. Ellos registran todo. Ayer, por ejemplo fui a un cóctel en una embajada. Estaba presente un estadounidense. Cuando salió del cóctel, escribió una minuta acerca de las conversaciones que había tenido. Y todo con una dosis de subjetividad enorme. Son cosas que pueden servir, no aisladamente, pero es un procedimiento que sirve al gobierno de los EE UU.
−Son poco importantes en términos políticos muchas de las cosas que se informan. Por ejemplo lo de Berlusconi…
−Perfecto, tomemos el caso de Berlusconi que es altamente ilustrativo. Berlusconi podría perder su posición muy pronto y esto nos da la pauta de lo grave que ha sido su accionar. Esto es más que amarillismo. El caso de Berlusconi no llega a ser tan grave como el caso de pedofilia de los sacerdotes católicos, pero está ahí nomás. El gobierno de los EE UU tiene que conocer estas cosas porque, aunque no va a dejar de ser aliada de Italia porque Berlusconi es como es, va a graduar la medida de la calidez de la relación personal con el líder, para no quedar pegado. Está bien que los funcionarios escriban sobre Berlusconi, porque es necesario que Hillary Clinton sepa que a Berlusconi lo va a seguir tratando como un aliado, pero que si baja del avión y él va recibirla debería darle la mano y no un abrazo.
−¿Es posible que un joven de 23 años sea la única persona detrás de todo esto?
−No puedo opinar sobre eso, porque es un tema técnico.
¿Puede ser una conspiración de la derecha?
−La derecha es más amiga del secreto que nadie. Violar secretos masivamente es totalmente contrario a los principios de la derecha.
Y aunque no sea principista, las consecuencias de estas megafiltraciones van mucho más allá de desprestigiar a Obama, paralizan a la diplomacia estadonuidense. Un tipo como el ex presidente Bush está destrozado, porque toda la estrategia de los EE UU se desmorona, y la estrategia de los EE UU no es invento de un presidente. Es una política de Estado que tiene continuidad. Por eso la gente se desilusionó con Obama, porque de repente se dio cuenta de que es un presidente estadounidense. Lo que sucedió daña las relaciones de los Estados Unidos con todos los países. Y la gente que ganó plata con la guerra, como el ex vicepresidente Dick Cheney, no creo que esté nada contenta. Hay que tener cuidado con la hipótesis conspirativa, es muy fácil acudir a ella para explicar algo que nos resulta difícil de explicar. 
−El secretario de Defensa de los EE UU, Roberts Gates, dijo que Assange no es un periodista, es un actor político. ¿Lo de las filtraciones fue un acto político?
−Tiene consecuencias políticas
. En términos muy generales, se puede decir que es un actor político. Si yo fuera anarquista de corazón estaría chocho de la vida. Si los anarquistas de la historia se consideran actores políticos, hubieran estado encantados de hacer esto. Y por eso tiene consecuencias políticas. ¡El caos!
−Su justificación es que los ciudadanos no pueden tomar buenas decisiones si no tienen información sobre cómo funciona verdaderamente el mundo.
−Todo lo contrario. Lo que va a suceder es que ningún diplomático se va a animar a decir nada por miedo a que sus opiniones sean divulgadas, y por consiguiente la parálisis va a asfixiar a la diplomacia. Yo leí esa declaración, y no me parece válida. Estoy en total desacuerdo. Yo creo que la ciudadanía tiene que saber casi todo, aunque no soy un gran creyente del secreto...  <
 

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